miércoles, 19 de noviembre de 2008

puertas que se cierran y se abren.

Era el último en salir de la estación, ya estaba, por fin, todos los hangares se habían vaciado, no quedaba un solo tornillo, ni una sola piedra en el hangar, el bullicio desaparecía lentamente con las últimas risas de la gente.

Los pilotos habían cambiado el verde de los trajes por el azul de los monos de trabajo; sabía que el cambio iba a resultar duro, durante días habían trabajado para que el cambio de una corporación a otra fuera lo menos traumatico posible, pero no iba a serlo, llevaba demasiado tiempo recorriendo esos pasillos freneticamente a causa de las entregas y las operaciones que se le hacía raro verlo tan despejado.

faltaba la vida y sin las tipicas bromas parecía mucho mas grande y triste; estando a punto de salir todavía recordaba esos primeros días, ese nerviosismo, esa falta de confianza, esos discursos con aire de ingenuidad, pero sobretodo, se acordaba de el entrando y pensando, "joder, si hace nada yo era el que hacía esas preguntas como se las voy a contestar", pero todo eso quedó atras, fue mucho tiempo, cambiaba solamente de corporación y nadie e debía de perder por el camino, pero aun así le entro cierta morriña, se acordó de la gente, tanta y tanta gente que había conocido y que había pasado por ahí y se acordo de los antiguos compañeros, alguno de ellos todavía en suspensión y otros donde el destino les hubiera llevado.

salio, por fin del hangar, con las llaves en la mano, abrió la puerta generica del hangar y una lagrima broto por su mejilla,no era de dolor ni la sensacion del vacío, era una lagrima por aquellos que se quedaron en el camino, un camino del que ya no podía volver atras, sin mirar cerró la puerta, le dio el último empujoncito que sabían que siempre le hacía falta y con el estruendo del choque ahora sí miro atras, vio el hangar exáctamente igual que cada mañana, y a su vez distinto a todas, la lagrima llego a la barbilla y dudó si caer, el movimiento del cuerpo, para seguir por el pasillo ayudó a que esa lagrima llegara hasta el suelo, miro hacia el frente y comenzo su nuevo camino.