domingo, 9 de agosto de 2009


Dos monjes iban caminando por un campo después de una tormenta. Al llegar a un río se encontraron a una joven vestida con un kimono magnífico que no podía cruzar.

El monje más joven cogió a la mujer en brazos y la ayudó a cruzar el río.

Tras despedirse de la mujer, los dos monjes siguieron caminando en silencio, el mayor de los dos muy enfadado y sin decir una palabra.

Al final del día al llegar al monasterio donde tenían que alojarse, el monje de más edad le dijo al joven:

- ¿Cómo has podido hacer eso? Sabes que hemos hecho voto de no tocar a ninguna mujer!

A lo que el monje más joven contestó:

- Te refieres a la mujer del kimono que ayudé a cruzar? La cogí a una orilla del rio la ayude a pasar y la dejé a la otra orilla, ¿acaso tu la sigues llevando contigo?





Bueno, la semana pasada, os ponía esta historia, como veis es curiosa, quiza algun error de traducción hay. Os voy a dar mi visión, la chica, en este caso puede tanto ser una chica como algo material como una persona, podría ser que estas con una persona un tiempo la llevas contigo y cuando te separas te has separado, como hace el monje joven o te quedas con ello para toda la vida. Tambien puede ser que hable de las cosas, de tener un objeto y de encariñarse con ese objeto, pero personalmente creo que es algo relacionado conel autocontrol y el autoconocimiento. el joven, como se conoce y sabe que puede coger a la mujer a un lado del rio y dejarla al otro, sin que pase nada; el mayor, en cambio, como no se conoce por miedo a la tentación no la coje.


Os aseguro que el de esta semana, trae mucho juego, y que os va a gustar a casi todos. La semana que viene hablamos de que es lo que trata este koan.


Veinte monjes y una monja de nombre ELLA, practicaban la meditación con cierto maestro.
ELLA era muy bella, aún a pesar de llevar la cabeza afeitada y vestir las burdas ropas del monacato. Varios monjes estaban en secreto enamorados de ella. Uno de ellos le escribió un día una carta en la que le declaraba su amor, insistiendo en que concertase con él una entrevista en privado.
ELLA no contestó. Al día siguiente el maestro daba una conferencia al grupo. Al acabar la disertación, ELLA se levantó y señalando con el dedo al autor de la misiva dijo: "Si en verdad me amas tanto, ven aquí y abrázame ahora".

1 comentario:

tita hellen dijo...

Creo que lo que intenta decir es ue no puede, como dice el dicho, estar en misa y repicando, s decir, si tu amor es puro, no intentarás mantener tu vida y una pareja, sino que dejarás todo por lo que de verás ansias.

Es una idea de no irse a lo seguro, sino a lo que seguro que necesitas, cuando el sentimiento es puro y limpio y no tienes porque avergonzarte.

Mucha gente debería pensar en ello...